La saga de The Legend of Zelda es una de las más queridas y con mayor éxito de todos los tiempos en el mundo de los videojuegos. Su éxito ha dependido, en gran medida, de haber sabido crear un universo único con una historia profunda, propia e interesante, que siempre ha aprovechado al máximo las posibilidades gráficas de las máquinas de Nintendo.

The Legend of Zelda es una saga con muchos éxitos y pocos fracasos

Para confeccionar esta lista no se han tenido en cuenta los juegos pro-multijugador como Four Swords y Tri Force Heroes, ya que no tienen la misma mecánica-argumento de la saga principal. Tampoco se valorarán los juegos de Zelda para CD-I, ya que realmente no merece la pena hacer leña del árbol caído. Los títulos para CD-I son los peores de la serie sin lugar a dudas, y hasta su calidad artística deja muchísimo que desear.

Como puedes ver, ni siquiera el look cartoon de los Zelda para CD-I era realmente bueno. Mag Mo5

15 – Phantom Hourglass

Lo que podría haber sido un juego generoso con la "continuación" de la historia de Wind Waker, resultó ser mucho más pesado y cansino de lo que cabría esperar de un título portátil. Las mazmorras se hacían demasiado predecibles y repetitivas, y los jefes y minijefes no eran nada del otro mundo.

Uno de los puntos fuertes de Phantom Hourglass es la exploración y búsqueda de tesoros a través del ancho mar que, por desgracia, terminaba por no ofrecer ningún aliciente real para que no se tornase aburrido. Eso sí, innovó usando como nunca los controles táctiles de la Nintendo DS.

14 – Spirit Tracks

El otro título para Nintendo DS de The Legend of Zelda continuaba con la mecánica de exploración y descubrimiento en formato portátil iniciada por Phantom Hourglass. Sin embargo, Spirit Tracks es mejor que su predecesor al ofrecer mazmorras menos predecibles, batallas más interesantes y divertidos paseos en tren. Aún así, la obsesión de Nintendo por los controles táctiles y la cantidad de misiones secundarias carentes de interés, hicieron que este título no brillara con luz propia en la doble pantalla nintendera.

13 – Zelda 2: Adventure of Link

Es uno de los juegos retro de la saga menos queridos por los jugadores. Esto puede deberse, quizás, al hecho de que su gameplay era bastante errático e impredecible, haciendo que las batallas en scroll lateral resultaran forzadas y tremendamente complicadas. Esto no lo convierte en un videojuego malo, simplemente en un juego difícil de superar hoy en día, frustrante para los jugadores que buscan un título más equilibrado.

12 – Skyward Sword

Muchos de vosotros no coincidiréis con el puesto adjudicado a Skyward Sword, pero consideramos que su falta de una historia y un argumento realmente impactantes, los constantes tutoriales de la mano de Fay y las constantes visitas para calmar a "El Durmiente" empañan las magníficas sensaciones que experimentamos con los saltos al vacío, los vuelos y batallas a lomos de un Loftwing (pelícaros), el estupendo "motion control" para los espadazos, o a la aversión que causa un adversario tan loco y temible como Grahim.

En definitiva, un título que podría haber sido un hit de la saga de no haberse olvidado de lo que realmente importa: variedad y dinamismo.

11 – The Legend of Zelda

Es el juego que originó la saga tal y como la conocemos hoy en día. A pesar de que no ha envejecido todo lo bien que debiera, sus grandiosas dosis de libertad para explorar el mundo siguen teniendo un cierto atractivo hoy en día, si eres capaz de sobreponerte a sus "pobres" gráficos pixelados. Lo que no puede negarse es que es una obra maestra de NES que creó un género e influenció a juegos posteriores en la industria, incluyendo al todopoderoso Breath of the Wild.

10 – Twilight Princess

Es la única entrega que permite que nuestro Link se transforme en un lobo, y en el que un personaje femenino "secundario" como Midna termina por robar todo el protagonismo al héroe verde debido a su carisma. A pesar de contar con una de las historias más oscuras y mejor hiladas de toda la saga, Twilight Princess adolece de constantes tutoriales y la búsqueda de las cansinas lágrimas de luz, que pueden terminar por cansar al jugador.

9 – The Minish Cap

Junto con Wind Waker, The Minish Cap es uno de los juegos de la saga que osa desafiar la estética y el argumento más realista de la mayoría de títulos que componen la saga Zelda, sin por ello dejar de ser excelente. Sus mazmorras, su historia, la novedad de contar con dos mundos diferenciados pero estrechamente relacionados (el de los Minish y el nuestro) y el poder reducir nuestro tamaño infinitesimalmente, convierten a una premisa "poco Zelda" en un soplo de aire fresco para beneficio y mayor gloria de la serie.

8 – A Link Between Worlds

El último título de Zelda original para la Nintendo 3DS continúa el legado dorado de A Link to the Past ofreciendo una mecánica similar, pero renovada. En este juego puedes adquirir (alquilar más bien) casi todas las armas desde un principio, por lo que tendrás la libertad de hacer los templos en el orden que quieras. La única pega es que este sistema facilita la resolución de puzzles al limitar a uno los objetos necesarios para superar un nivel. A pesar de esto, es un juego tremendamente bueno, que engancha y que sorprende por todo lo que es capaz de hacer en la Nintendo 3DS.

7 – Ocarina of Time

No, en este caso no hemos decidido otorgar la corona a Ocarina of Time a pesar de la revolución que supuso para toda la saga, y para buena parte de los juegos de aventura en 3D. Su ciclo día/noche, las impresionantes mazmorras, su mundo relativamente "abierto" y la nostalgia de saberse un niño sin hada hicieron que este juego hipnotizara a los gamers de todo el mundo. Sin embargo, es un título que ya no se siente tan fresco como en 1998 y eso le ha pasado factura a su re-jugabilidad.

6 – Majora’s Mask

A pesar de que no contó con el éxito de público que se esperaba, Majora’s Mask es el título de Zelda que plantea un mayor desafío al jugador con su límite de los tres días. Esta nueva táctica nos hace tener que avanzar y retroceder en el tiempo para salvar Hyrule de la destrucción a manos de Skull Kid, dando lugar a complejos puzzles que hay de resolver contando con ese factor tiempo. Es un título bastante complejo a nivel técnico, pero que se puede jugar como la seda, dejando un muy buen sabor de boca cuando el diseño de su mecánica temporal se hace completamente patente.

5 – Oracle of Ages/Seasons

Son dos títulos desarrollados por Capcom para la Game Boy Color, que suponen todo un nuevo universo de interacción entre dos cartuchos. En Oracle of Ages/Seasons podrás continuar la historia en el otro cartucho al terminar la partida en el actual, por lo que esta faceta añade una opción de seguir jugando con tu equipamiento en el otro juego. Además, la cantidad de personajes carismáticos y los divertidos minijuegos se unen a una historia brillante y a un diseño de mundo y mazmorras espectaculares. Controlar el tiempo y las estaciones nunca había sido tan divertido.


4 – Wind Waker

Los fan más clásicos de la saga querrán acabar con nosotros al otorgarle casi podio a Wind Waker, pero este cuarto puesto es más que merecido para un título que a pesar de sentirse "poco Zelda" logró ser absolutamente Zelda en cada una de las cosas que proponía. En este caso, Hyrule ya no existía. En su lugar, un vasto océano por recorrer plagado de islas que explorar y secretos por descubrir. La fórmula, a pesar de ser rompedora, funcionaba a la perfección, ofreciendo muchas dosis de exploración y unas mazmorras sublimes.

Las mazmorras eran otro de los puntos fuertes de esta entrega y, aunque la navegación podía llegar a hacerse pesada, sus coloridos gráficos y su diseño toon inconfundible lo convirtieron en una obra maestra icónica a posteriori. Fue una pena que el público no lo recibiera como se merecía porque Wind Waker es y será siempre uno de los títulos con más personalidad de universo Zelda.

3 – Link’s Awakening

Es el juego de Zelda portátil por excelencia. Pocas pegas pueden ponérsele a un título que consiguió trasladar la experiencia de la saga a la Game Boy magistralmente y, de paso, recrear un mundo totalmente diferente a Hyrule, pues el juego transcurre en la Isla de Koholint, en la que habita el Pez Viento.

Aunque se nos pide volver a lugares anteriores que ya hemos visitado para conseguir un objeto determinado, Link’s Awakening nunca aburre, siempre nos deja con ganas de más. Su secreto: un mapa de mundo realmente pequeño, pero cargado de incontables sorpresas en cada esquina.

2 – A Link to the Past

La obra maestra de obras maestras, así es como definiríamos A Link to the Past. No sólo ofrece uno de los gameplay más intensos de toda la saca, con un montón de misiones necesarias para llegar al jefe final, sino que nos permite visitar un segundo Hyrule, un Hyrule Oscuro y temible en el que los enemigos son aún más poderosos. Este título para SNES logró revolucionar el concepto de juego de aventuras en 2D con sus cuidados gráficos y su jugabilidad de infarto.

Si hay un Zelda que sea fiel a lo que es ser "icónicamente Zelda", sin por ello caer en lo predecible, ese es A Link to the Past. Su inmejorable diseño de mazmorras, su dificultad que aprieta pero no ahoga y su mundo plagado de vida, lo convierten, sin duda y merecidamente, en el mejor de los clásicos de Zelda.

1 – Breath of the Wild

Muchos dirán que aún es temprano para otorgarle la medalla de oro a Breath of the Wild, pero su revolución en la saga es innegable, algo que no se experimentaba desde Ocarina of Time. Ya no existen las mazmorras al uso, ni los minijefes como tal, ahora el propio mundo de Hyrule tiene más peso que nunca, siendo la exploración del terreno la que termina por convertirse en el mayor reto de todos.

Este concepto no es algo que haya iniciado Breath of the Wild, ya que los juegos de la saga The Elder Scrolls se caracterizan por ofrecer mundos abiertos en los que explorar es primordial. Lejos de restarle "zeldismo", esta inspiración en la saga de Bethesda hace que Breath of the Wild se sienta como el título menos restrictivo y más libre para el jugador de todos cuantos existen. Y qué decir de sus gráficos, simplemente espectacular.

Sabor a… Zelda

A pesar de que hemos establecido un orden muy concreto para los juegos de la saga, este no es definitivo ni canónico, ni tampoco es nuestra pretensión ya que, evidentemente, todo es cuestión de gustos personales. Es necesario insistir en que ningún juego de los que está en esta lista es realmente malo, ni siquiera mediocre, pero quizás los 6 últimos no hayan envejecido tan bien como deberían, o no hayan sabido engancharnos lo suficiente.

Y tú, ¿estás de acuerdo con este orden o cambiarías alguno de estos juegos de puesto?